Sobre mí
Todavía recuerdo una de mis primeras sesiones con una paciente de 15 años. Se sentó frente a mí, cruzada de brazos, y me dijo: «mis papás me obligaron a venir, así que pregunta lo que quieras, no pienso responder». No me ofendí — al contrario, esa frase ya me estaba diciendo algo real: estaba cansada de que decidieran cosas por ella sin preguntarle qué necesitaba.
Llevo más de 16 años trabajando con adolescentes, y esa escena, con distintas palabras y distintas caras, se repite constantemente. Llegan a consulta con etiquetas que ya traen puestas de antes: «rebelde», «flojo», «imposible». Y casi siempre, debajo de esa etiqueta, encuentro lo mismo: alguien agotado, con miedo, que no sabe cómo pedir ayuda sin sentir que está fallando.
Para mí, acompañar esta etapa es un privilegio poco común. Es el momento en que una persona se está construyendo a sí misma, y lo que reciba en el camino —de sus papás, del colegio, de un espacio terapéutico— puede marcar la diferencia entre llegar a la adultez con confianza, o con la sensación de que algo en ella está mal.
No me interesa «corregir» conductas. Me interesa entender qué hay detrás de ellas. Porque casi siempre, detrás de un portazo hay una emoción que no encontró otra salida. Detrás de un silencio hay miedo a no ser entendido. Y detrás de una explosión de rabia, casi siempre hay una tristeza que nadie se detuvo a preguntar.
Trabajo también con los papás, porque acompañar a un adolescente casi nunca es un proceso individual: es un proceso familiar, aunque el adolescente sea quien se sienta en mi consulta. Mi rol es ser ese puente, entre lo que el adolescente todavía no sabe cómo decir, y lo que sus padres todavía no saben cómo escuchar.
Temas con los que trabajo:
- Retraimiento o aislamiento social
- Problemas escolares
- Perdida de interés en actividades
- Tristeza persistente
- Problemas de atención y concentración
- Baja autoestima
- Cambios en el apetito.
- Insomnio, pesadillas, sueño excesivo
- Ansiedad
- Bajo rendimiento
- Irritabilidad
- Dificultades para expresar emociones o pensamientos.
- Estrés
- Fobias
- Autolesiones y conducta autodestructiva
- Divorcio o separación de progenitores
- Conflictos en la familia
- Crisis en la adolescencia
Terapia para Adolescentes (TCC y DBT)
La adolescencia no es solo una «etapa complicada»: es un ciclo de cambios biológicos, cognitivos y sociales que pueden aumentar la vulnerabilidad a problemas emocionales y de conducta —como ansiedad, depresión o dificultades para regular las emociones—, pero también es un momento de alta plasticidad para intervenir a tiempo.
Varios problemas que inician en la adolescencia tienden a cronificarse si se normalizan o si se abordan tarde. Por eso, como psicóloga de adolescentes especializada en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y DBT, mi trabajo se enfoca en intervenir en este momento clave, entregando herramientas concretas y basadas en evidencia para que los adolescentes puedan atravesar esta etapa con más bienestar.
Testimonios
Blog

«No quiere ir al colegio y no me dice por qué»: cómo detectar bullying en tu hijo/a adolescente
Hace poco empecé a atender a un papá que notó el cambio de a poco, casi sin darse cuenta. Su hijo de 13 años, que antes salía disparado al colegio, empezó a inventar dolores de guata los lunes por la

«Encontré cortes en sus brazos»: qué hacer si sospechas autolesión en tu hijo/a adolescente
Descubrir señales de autolesión en un hijo o hija adolescente es una de las situaciones más difíciles para un padre. Te explico como el enfoque DBT puede ayudar.

«No puede respirar, dice que se va a morir»: entender la ansiedad en adolescentes
Hace poco empecé a atender a una adolescente de 16 años que había vivido, ese mismo mes, tres crisis parecidas: eran las once de la noche cuando llamó a su mamá desde su pieza, con la voz cortada, diciendo «no